El suministro energético, tanto en lo que se refiere a la garantía de acceso como a la calidad del abastecimiento, es considerado un tema estratégico. Uruguay viene adoptando políticas y medidas para asegurar dicho suministro, así como para la creciente participación de energías renovables en su matriz energética y un uso eficiente de su consumo. En el Año Internacional de las Energías Sustentables para Todos, conversamos con el director de Energía, del Ministerio de Industria, Enrgía y Minería (MIEM), Ramón Méndez.
¿Cómo está constituida hoy nuestra matriz energética?
Uruguay tradicionalmente tuvo una matriz muy fuertemente basada en el petróleo. Desde los años ’40-‘50 la energía hidráulica ha tenido un papel importante en nuestro país que se fue consolidando con los años pero fue claramente insuficiente para todas las necesidades del país.
Otro factor negativo ha sido la falta de planificación de largo plazo lo que permitió que se fuera consolidando una matriz energética sin una definición política de fondo, cada vez más dependiente de un energético que no tenemos que es el petróleo. Su precio ha ido subiendo cada vez más desde el año 1973 cuando la primera crisis petrolera moderna.
Esto cambia radicalmente con el primer gobierno frenteamplista, cuando después de unos años de experiencia se termina de concretar en 2008, cuando se aprueba lo que llamamos la política energética Uruguay 2030, que busca y está logrando una transformación del sistema energético de nuestro país.
Uruguay parece que tiene metido como una marca de fábrica que la palabra energía la tiene que asociar a la palabra crisis y deja de llover y ya los diarios empiezan a generar y se suben los políticos de la oposición a hacerle creer al país que estamos en la crisis, que estamos en el descontrol, que es un caos, que no hay ningún cumplimiento. Lo cual obviamente la realidad muestra que es absolutamente falso.
Hoy hemos transformado el tema energético de ser una eterna crisis a ser una gran oportunidad, de transformar antes que nada nuestra realidad energética. Pero
también la oportunidad de garantizar para todos los sectores sociales un acceso adecuado a la energía, con los precios y condiciones adecuados; y fundamentalmente una contribución al desarrollo productivo. No solamente brindar energía para el desarrollo productivo sino también en poder generar fabricación nacional de insumos, generación de capacidades, de puestos de trabajo altamente calificados.

Director de Energía, Ramón Méndez (FOTO: Comunicación FA)
El que busca encuentra…
El planteo que nos hemos hecho es llegar al menos a un 50% de energías renovables, pero el otro 50% seguirán siendo no renovables.
El petróleo es y seguirá siendo importante. Entonces, necesitamos encontrar nuestro petróleo. Se invirtieron más de 10 millones de dólares en mejorar el conocimiento de nuestra plataforma marítima; y eso ha tenido un impacto fenomenal porque ha traído un proceso de licitación internacional para inversores que tienen dinero, tecnología y equipamiento necesario para seguir mejorando la prospección y exploración de nuestra plataforma marítima.
Ley de Lavoisier
Otro tema para completar el 50% de energéticos no renovables es el gas natural.
¿Cuál es la solución definitiva? Es la planta regasificadora. Ésta es simplemente una posibilidad de comprar gas natural de fuera de la región. Tradicionalmente el gas natural se compraba por gasoductos, se enviaba de la zona de producción a la zona de consumo a través de un gasoducto. Hoy en día el gas natural se puede licuar. De esta manera ocupa 600 menos veces que cuando está gaseoso, se mete arriba de un barco y se manda del país que lo produce al país que lo va a consumir.
Entonces, hoy hay más de 20 países en el mundo que venden gas natural licuado. La estrategia es comprar el gas natural licuado y regasificarlo, para inyectarlo en nuestros gasoductos, en nuestras redes de consumo. Eso lo que nos permite es mayor soberanía, independencia, amplitud de posibilidades de abastecimiento energético y al mismo tiempo un energético que va a seguir manteniendo muy baja nuestra huella de carbono. Es decir, las emisiones del gas efecto invernadero (el gas natural es mucho menos emisor que el petróleo) y va a permitir estabilizar no solamente en el costo sino las emisiones para nuestro país.
¿Cuáles son los ejes estratégicos de la política?
La política energética esencialmente se basa en cuatro grandes ejes estratégicos. Un primer eje que tiene que ver con definir el rol de los actores, un segundo que tiene que ver con la matriz energética que efectivamente queremos, o sea qué oferta energética queremos colocar en el país. Un tercer eje [es en relación] con el sector de la demanda, es decir, cómo queremos que sea nuestra demanda energética, la energía se puede y se debe trabajar no sólo sobre la oferta sino también sobre la demanda y el cuarto eje es el social. Es decir, una política energética que brinde energía adecuada a todos los uruguayos y la energía sea utilizada eficientemente. Si no llega a todos los uruguayos está faltando algo, entonces para nosotros, el cuarto eje es fundamental, cómo se incluye la política energética dentro de la política social.
Conocé más sobre tu derecho a la energía, descargándote la entrevista completa que está adjunta en el documento PDF.
También podrás ver la entrevista en Frente Amplio TV.
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