Columna de la Presidenta

-A +A

Compartimos semana a semana la columna de la Presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier.



Derechos

Dra. Mónica Xavier
Senadora
Presidenta del Frente Amplio

Hace algunos meses, en diciembre del año pasado, desde esta misma columna celebrábamos la media sanción a la Ley de Matrimonio Igualitario. Decíamos en aquel entonces: “El Uruguay, desde 2005 tiene un gobierno de izquierda, y la izquierda llegó al gobierno para realizar transformaciones y cambios en la sociedad. Para la izquierda, el reconocimiento de derechos, es parte fundamental de todo proceso de cambios”. Y en el acto de nuestro 42 aniversario reafirmamos nuestro compromiso en este sentido, asegurando los votos de nuestra fuerza política en ambas cámaras.

Sin embargo; nos parece oportuno nuevamente dedicarnos al tema, no sólo por la votación en el Senado, sino porque a estas horas han resurgido voces que, más allá de la legítima opinión que puedan tener sobre tema, parece que no terminan de comprender el fondo del asunto. Aquí de lo que estamos hablando es de DERECHOS, así con mayúsculas. Derechos que fueron negados y reprimidos largamente, y que una sociedad que pretenda ser moderna e inclusiva debe necesariamente reconocer, para avanzar en igualdad.

Derechos que son inherentes a las personas, que no son una creación legislativa, sino que la Ley lo que debe hacer es reconocerlos. La libertad y el amor no pueden ser ni creadas ni decretadas, mucho menos desconocidas, deben ser amparadas y protegidas por la Ley.

Esta es la reforma de un instituto civil, no uno religioso y que se desarrolla en un Estado laico; como legisladores nuestra actitud debe ser la de respetar y legislar a favor del interés general.

El reconocimiento de la Ley para que mujeres y hombres, libremente, sin importar su sexo puedan vivir en matrimonio es una avance fundamental, pero no debemos pensar que con ello ya se ha cumplido con el objetivo. Es necesario que la sociedad sea capaz de comprender este derecho y desterrar cualquier forma de discriminación basada en la orientación sexual, o de menoscabo a las parejas del mismo sexo. No basta con proclamarse tolerante, hay que serlo y saber construir una sociedad sin discriminación ni prejuicios, una sociedad de respeto, paz y alegría.

Las frenteamplistas y los frenteamplistas debemos estar firmes para defender estos avances, pero por sobre todo debemos ser con nuestras acciones cotidianas constructores de esa sociedad por la cual estamos, y seguiremos luchado con inclaudicable compromiso.

2 de abril de 2013

Difundir

                 

Comentar